SANTIAGO DE CHILE.- El presidente Sebastián Piñera nombró ayer al recién retirado comandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta, nuevo viceministro de Defensa, lo que desató una tormenta política. Izurieta, que pasó a retiro el 10 de marzo, dijo durante la ceremonia en La Moneda que como civil no podía soslayar los retos que encara la defensa nacional, criticada por sus fallas en el terremoto que afectó Chile en febrero. Piñera agregó que no había razón para prescindir de la trayectoria, experiencia, capacidad y excelencia profesional de Izurieta para cumplir labores en beneficio de Chile.
Sin embargo, el diputado del Partido por la Democracia (PPD), Patricio Hales, de centroizquierda, sostuvo que el mandatario cometió una imprudencia al nombrar a un general que recién está saliendo a retiro, ya que con ello produce una confusión entre mando militar y mando político.
Sombras del régimen
La designación, anunciada hace días por los medios, encontró también resistencia en organizaciones de derechos humanos que rechazan el ingreso de militares en la política. La resistencia obedece a lo que se vivió en el país durante la dictadura militar, con la ejecución o desaparición de unas 3.000 personas, además de otras 50.000 flageladas. Izurieta dirigió en 2006 las exequias del dictador Augusto Pinochet.
La misma ex presidenta Michelle Bachelet, que alguna vez también enfrentó yerros en sus nombramientos, confesó a una revista que le había recomendado a Piñera revisar bien los nombramientos "incluso por Google". No obstante, diversas encuestas señalan que las instituciones castrenses son una de las más valoradas del país, junto con la Iglesia y la Policía.
Irritación
Los nombramientos de Piñera en Defensa son algunos de los más polémicos. Ya nombró ministro del área a un ex asesor de Bachelet, el abogado Jaime Ravinet. Otras designaciones que causaron irritación fueron las del abogado José Miguel Steigmeier en la gobernación del Biobío y la de la gobernadora de Tierra del Fuego, Catalina Besnier. El primero afronta cargos en la Justicia con irregularidades cometidas por una secta pederasta, liderada por el alemán Paul Schaeffer, del tiempo de la dictadura. La segunda enfrenta juicios por estafa bancaria. El primero fue alejado del cargo antes de asumir. Beisner sigue en el cargo. (DPA)
Sin embargo, el diputado del Partido por la Democracia (PPD), Patricio Hales, de centroizquierda, sostuvo que el mandatario cometió una imprudencia al nombrar a un general que recién está saliendo a retiro, ya que con ello produce una confusión entre mando militar y mando político.
Sombras del régimen
La designación, anunciada hace días por los medios, encontró también resistencia en organizaciones de derechos humanos que rechazan el ingreso de militares en la política. La resistencia obedece a lo que se vivió en el país durante la dictadura militar, con la ejecución o desaparición de unas 3.000 personas, además de otras 50.000 flageladas. Izurieta dirigió en 2006 las exequias del dictador Augusto Pinochet.
La misma ex presidenta Michelle Bachelet, que alguna vez también enfrentó yerros en sus nombramientos, confesó a una revista que le había recomendado a Piñera revisar bien los nombramientos "incluso por Google". No obstante, diversas encuestas señalan que las instituciones castrenses son una de las más valoradas del país, junto con la Iglesia y la Policía.
Irritación
Los nombramientos de Piñera en Defensa son algunos de los más polémicos. Ya nombró ministro del área a un ex asesor de Bachelet, el abogado Jaime Ravinet. Otras designaciones que causaron irritación fueron las del abogado José Miguel Steigmeier en la gobernación del Biobío y la de la gobernadora de Tierra del Fuego, Catalina Besnier. El primero afronta cargos en la Justicia con irregularidades cometidas por una secta pederasta, liderada por el alemán Paul Schaeffer, del tiempo de la dictadura. La segunda enfrenta juicios por estafa bancaria. El primero fue alejado del cargo antes de asumir. Beisner sigue en el cargo. (DPA)